Me encantaba la idea de poder hacer una postboda en ciudad real, para ser más especifico quería hacer la postboda en Daimiel, con sus lagunas tranquilas, momentos en los que el tiempo se detiene, y solo están ellos dos solos, aislados, en silencio, contemplando la vida pasar es sus ojos.

Normalmente el día de la boda se va con prisas y hay veces que no contamos con el tiempo suficiente en el cual plantear el reportaje fotográfico con lo que se quiere mostrar, por eso recomiendo siempre hacer postboda. Mucho más tranquilo, sin prisas, ni agobios, es un día en el cual os volvéis a vestir, vuestros trajes y tenemos tiempo de poder crear algo único, que el día de la boda no suele suceder.

Cuando pienso en ciudad real, y en la mancha, me viene a la cabeza, molinos, tierras de color, campos de trigo, girasoles, viñedos, si a eso le sumas un fin de semana en compañía de Paula y Esteban, te sale una postboda en las tablas de Daimiel única y maravillosa.

El resultado una postboda en Daimiel

Os quiero.

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