Hasta ahora nunca se me había dado la oportunidad de hacer una Preboda en Matadero, y es uno de esos sitios únicos, cargados de rincón donde pararse a disfrutar de la compañía que quieres, pasear al perro o simplemente disfrutar de un buen día.

Cuando me propuse ser fotógrafo de bodas en Madrid, pensaba en conocer sitios increíbles y quien me iba a mi a decir que tenía uno de esos emplazamientos muy cerca. Y es que hay veces que tienes emplazamientos increibles muy cerca en Madrid, y no te hace falta irte muy lejos.

Jorge y Vero tienen un encanto especial, al poco de conocernos y tomarnos algo ya sabíamos que ibamos a crear algo increíble juntos. Tan solo teníamos que esperar a que la noche nos atrapase, y ver la luces tan especiales que tiene Matadero.

Preboda en Matadero

Con el sol en lo alto, y con un par de cervezas hablando de como esta el mundo, comenzamos nuestra aventura.  Paredes de enredaderas, rincones donde sentarse, toboganes y puentes, un montón de elementos que no hace más que añadir contenido a nuestra historia.

Empezamos como siempre empiezo, bromeando, acercándome, conociendoles, y sabiendo si son de estar pegados o bien más separados. Y sobre todo fijandome en el entorno, en las sombras, en las líneas, elementos arquitectónicos, toboganes, piedras, en la manera de abrazarse, de besarse, lo que llevan puesto, y lo que son realmente. Y a partir de ahí foto a foto voy capturando la esencia de la pareja.

Me gusta esta preboda, por el sitio y sobre todo por la pareja, siempre digo que busco parejas reales que se quieran y no clientes, y Vero y Jorge son de estos primeros. Personas que te llegan y te tocan.

Si queréis ver su boda en Aranjuez en la Finca la Montaña podéis verla aquí

Os quiero pareja.