Me encantan las bodas de invierno, por la luz, porque tienen algo único y sobre todo porque las bodas de invierno esconden historias repletas de amor.

“Buenos días mi amor”, así empieza nuestra historia, así comienza la carta de Nuria para Jorge en uno de sus mejores momentos.

No existen caminos que nos lleven al amor, porque el amor, es sencillamente el único de los caminos.

Y eso lo saben bien nuestros protagonistas, porque antes de comenzar su día, tienen un momento para dedicarse unas palabras, comenzado sus días susurrándose al oído “buenos días mi amor”.

Cada día tengo más clara la respuesta, ¿Porque soy  fotógrafos de boda?. Por gente como Nuria y Jorge, increíbles, divertidos y sobre todo con esa sensación de estar el la cima del mundo disfrutando del momento.

Los nervios ya pasaron, para dejar paso a un Jorge feliz y sereno, disfrutando del momento y de su gente. Jorge vestía un traje de La Trajeria, con unos tirante de la marca Lester, los zapatos Lotusse y la camisa Emilio Tucci.

Nuria radiante, alegre, con esa sonrisa que tienen los niños cuando saben que va a ser un gran día. Lola Aragón fue la encargada de peluquería y maquillaje, El vestido de Sant Patrick,  chaqueta de Lola Hurtado, para los detalles del tocado contaron con El Tocador de la Novia, las alianzas fueron escogidas de Joyería Aguayo y el ramo De Balcones y flores.

Esta boda es un buen ejemplo de lo que representan las bodas para nosotros y nos apasiona fotografiar, una auténtica boda de amor, con mucho sentimiento y cargado de detalles. Las botas de LoveFromAustralia, y las bailarinas fueron diseñadas por MarianLoveShoes.